Citas
Crear una cita, cerrarla, cancelarla o moverla — y qué queda registrado en cada caso.
Crear
Si el horario choca con otra cita del mismo responsable o del mismo cliente, el sistema lo rechaza y dice con cuál.
Los tipos de cita
Son un catálogo, no una lista fija en el código: se agregan y se editan desde Configuración. Cada uno lleva un color, y ese color es el que ordena visualmente el calendario. Conviene tener pocos y bien distintos.
Cinco vienen de sistema y no se editan ni se borran: Entrega de solar, Firma de contrato, Entrega de título, Reunión y Otro. La Firma de contrato es la que usa Agendar cita de firma en una venta y la que el sistema agenda solo al aprobar una solicitud de alquiler.
Completar
Cuando la cita ocurrió, se marca Completada con notas de cierre opcionales. Eso la saca de los pendientes y la deja en el historial del cliente.
Cancelar
Requiere motivo. La cita queda visible, marcada como cancelada — no desaparece del calendario ni del historial.
Reprogramar
Se crea una cita nueva con los mismos datos y la original pasa a Reprogramada, apuntando a la nueva. Desde el detalle se navega de una a la otra.
Por qué no se edita la fecha y ya
Porque se perdería el dato de que la visita se movió. Con este mecanismo, tres reprogramaciones dejan tres registros encadenados, y eso es exactamente lo que se quiere poder mostrar cuando un cliente dice que nunca lo visitaron.
Desde dónde más aparecen citas
Además de crearse a mano, hay flujos del sistema que agendan solos —por ejemplo la firma de un contrato—. Esas citas se comportan igual que cualquier otra: se completan, se cancelan y se reprograman desde la agenda.
Cuando la venta tiene varios titulares, el aviso de la firma les llega a todos —correo, SMS y WhatsApp, según cómo esté configurado el canal—: todos firman el contrato, así que citar sólo a uno garantizaba que el día de la firma faltara gente. Si dos titulares comparten el mismo correo o teléfono, el aviso sale una sola vez.