Introducción
Lo que pasa después de que el cliente terminó de pagar: conseguir el título y ponérselo en la mano.
Vender el solar no termina cuando entra la última cuota. Falta pagar impuestos, llevar papeles a la oficina de registro, esperar al abogado, recibir el título, firmar el contrato definitivo y entregárselo al cliente. Eso es la titulación: un trámite largo, con plata y organismos de por medio, que el sistema convierte en seis etapas que se firman una por una.
Las tres ideas
Sólo se titula lo que está pagado
El proceso no se puede abrir mientras el financiamiento no esté Saldado. Prometer un título sobre plata que no entró es exactamente lo que el sistema impide.
Una etapa a la vez, en orden
No se puede firmar la recepción del título si todavía no se pagaron los impuestos. El sistema sólo deja cerrar la etapa en curso.
Cada etapa queda firmada
Con el usuario que la cerró, la fecha y sus notas. Es el historial que se muestra cuando el cliente pregunta “¿en qué va lo mío?”.
Un proceso por financiamiento
La relación es uno a uno: un financiamiento tiene, como mucho, un proceso de titulación. No se abren dos, ni se abre uno "de prueba". Si el proceso se canceló, retomarlo es iniciar uno nuevo.
Dónde vive
Antes de que el proceso exista, la pestaña igual sirve
Muestra el avance de la venta —contrato, inicial, cuotas, saldo— para explicar por qué todavía no se puede titular. Es la respuesta a "¿y mi título?" cuando faltan cuotas.
Qué mira el sistema para dejarte empezar
| Estado del financiamiento | ¿Se puede iniciar? |
|---|---|
| Saldado | Sí |
| En separación, Al día, En mora, Perdido, Cancelado | No |
El botón queda deshabilitado y explica el motivo en vez de dejar que el operador lo intente y se coma un error.